DOÑA ROSA LA MANZANA
Doña Rosa, la manzana
¡luce usted de maravilla!
—Más o menos, doña rosa:
hoy estoy muy amarilla.
—Ja ja já, pobre vecina:
hoy no se siente bien.
— ¿Y de qué se ríe, Rosa?
¿No ve que ando mal de piel?
—Ja ja já, querida pera,
no me río de malicia.
Es que guardo un gusanito
que la panza me acaricia.
—Yo la ayudo de inmediato
y el problema se le pasa:
¡gusano! —grita la pera—,
¡andá a buscarte otra casa!
Abandona el gusanito
su vivienda tan lozana.
Con su gorro de linyera
va a buscar otra manzana.
Pasa el tiempo y doña Rosa
va muy seria y muy precisa
a pasear con doña pera,
pero… ¡ha perdido la risa!
Se arrepienten ambas frutas
de haber echado al gusano
y van juntas a rogarle
que regrese vivo y sano.
El gusano no lo piensa
ni siquiera media vez,
y regresa a su manzana.
—Ja ja já —ríen los tres.
LAS CUATRO COMIDAS
Me gusta la leche tibia
Para desayunar.
Con galletas o tostadas
Y mermelada para untar.
Para la comida ensalada,
Carne o pescado,espinacas
O acelgas; y fruta fresca
Todo, sentado a la mesa.
En la merienda un bocata
Fruta o yogur con cereal.
Comparto todo con mis amigos,
Que invito a casa para jugar.
Para la cena pescado a la plancha
Otra ensalada y un rico yogur,
Y bien bañadito, a dormir temprano.
Así los niños cuidan su salud.
LOS ALIMENTOS
El higo está en la higuera,
la pera en el peral
naranja en el naranjo,
los niños a jugar
Todas las frutas me gustan a mí:
el higo, la pera, naranja y ¡fín!
LAS FRUTAS
Verde, roja o amarilla
puede ser una manzana,
a mí me encanta comerlas,
es una fruta muy sana.
Tiene forma de botijo
o bien de una tetera,
me produce regocijo
poder comer una pera.
Es mi color favorito,
no tiene ninguna franja,
búscala en un arbolito,
si quieres comer naranja.
es una fruta alargada
como un barco sin timón,
tiene la piel estirada,
¡el plátano, no el limón!
SE MATÓ UN TOMATE

¡Ay! ¡Qué disparate!
¡Se mató un tomate!
¿Quieren que les cuente?
Se arrojó de la fuente
sobre la ensalada
recién preparada.
Su rojo vestido
todo descosido,
cayó haciendo arrugas
al mar de lechugas.
Su amigo Zapallo
corrió como un rayo
pidiendo de urgencia
por una asistencia.
Vino el doctor Ajo
y remedios trajo.
llamó a la carrera
a Sal, la enfermera.
Después de sacarlo
quisieron salvarlo
pero no hubo caso:
¡Estaba en pedazos!
Preparó el entierro
la agencia “Los Puerros”.
Y fue mucha gente...
¿Quieren que les cuente?
Llegó muy doliente
Papa, el presidente
del Club de Verduras,
para dar lectura
de un “Verso al tomate”
(otro disparate)
mientras, de perfil,
el gran Perejil
hablaba bajito
con un rabanito.
También el Laurel
(de luna de miel
con Doña Nabiza)
regresó de prisa
en su nuevo yate
por ver al tomate.
Acaba la historia:
Ocho zanahorias
y un alcaucil viejo
formaron cortejo
con diez berenjenas
de verdes melenas, sobre una carroza
bordada con rosas.
Choclos musiqueros
con negros sombreros
tocaron violines
quenas y flautines,
y dos ajíes sordos
y espárragos gordos
con negras camisas,
cantaron la misa.
El diario espinaca
la noticia saca:
-Hoy, ¡qué disparate!
¡se mató un tomate!-
Al leer, la cebolla
lloraba en su olla.
Una remolacha
se puso borracha.
-¡Me importa un comino!
dijo Don Pepino...
y no habló la acelga
(estaba de huelga)
(Elsa Isabel Bornemann)
Érase una viejecita
Erase una viejecita
sin nadita que comer,
sino carnes, frutas, dulces,
tortas, huevos, pan y pez.
Bebía caldo, chocolate,
leche, vino, té y café,
y la pobre no encontraba
qué comer ni qué beber.
Y esta vieja no tenía
ni un ranchito en que vivir,
fuera de una casa grande
con su huerto y su jardín.
Y esta pobre viejecita
no tenía qué vestir,
sino trajes de mil cortes
y de telas, mil y mil.
Y a no ser por sus zapatos,
chanclos, botas y escarpín,
descalcita por el suelo
anduviera la infeliz.
Rafael Pombo.